ATAR Y DESATAR
MATEO 16:18-19; MATEO 18:18.
En
el ámbito evangélico, se enseña: atar demonios, deudas económicas,
enfermedades, etc. En ninguna parte en toda la Escritura, se enseña tal cosa.
EXPLICACIÓN
(Mateo 16:18-19), Y yo también te digo, que tú eres
Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no
prevalecerán contra ella. 19 y a ti te daré las llaves del reino de los cielos;
y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que
desatares en la tierra será desatado en los cielos.
La palabra llave, simbolizan
autoridad o poder, es decir, las llaves representan la autoridad para abrir la
puerta del reino, la iglesia (Mateo 16:18), y lo cerraría contra los
incrédulos.
Cuando nuestro Señor Jesucristo le dijo al apóstol Pedro que le daría las llaves del reino, esto se cumplió en el día del Pentecostés. En el capítulo 2 del libro de los Hechos de los apóstoles, el apóstol Pedro abrió la puerta del reino de Dios con las llaves que Jesús le había prometido en (Mateo 16:18,19).
En
este texto, Pedro le dijo al pueblo de Israel lo que tenía que hacer para
entrar al reino de Cristo, es decir, él estaría dando a conocer los términos de
aceptación para entrar al reino de los cielos, la iglesia. El apóstol Pedro
utilizando las mismas llaves (autoridad) en (Hechos capítulo
10) abrió las puertas del
reino a los Gentiles.
Lo
que enseñaron los apóstoles no eran sus propias enseñanzas sino la revelación
de la voluntad de Dios (Hechos 2) recibieron el
Espíritu Santo, quien les recordaría y enseñaría la voluntad de Dios (Juan 16:13). Los requisitos que impusieron, arrepentíos
y bautizados, es decir, ataron, para que los pecados de los hombres fueran
perdonados, desatados. Si no aceptan lo establecido por Dios, arrepentíos y
bautizados, siguen atados a los pecados, requisitos que Dios mismo ya había
establecido en los cielos.
La
expresión “atar” y “desatar” era común entre los judíos, significando declarar
algo como prohibido o declararlo permitido.
También
aplica y ayuda a comprender: De cierto os digo que todo lo que atéis en la
tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será
desatado en el cielo" (Mateo 18:18). "Entonces Jesús les dijo otra
vez: Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío. Y
habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo. A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos; y a
quienes se los retuvieras, les son retenidos" (Juan 20:21-23). Atar
y desatar, de remitir y retener, se ejercen por medio del uso de las “llaves
del Reino”, siendo estas “llaves” la verdad del evangelio que atan o desatan,
remiten o retienen. En nombre de Cristo, entregaron mandamientos y
prohibiciones.
Hoy
en día al citar la Escritura,1 Pedro 4:11,
estamos hablando de lo que ha sido atado y de lo que ha sido desatado, pero no
podemos olvidar que el contexto, Mateo 16;18, habla de los apóstoles guiados en
el asunto por la inspiración del Espíritu Santo, Juan
14:26: 16:13.
Mateo 16:19; 18:18, Habla de prohibir o
permitir y esto de acuerdo a la revelación divina del Espíritu Santo a los
apóstoles.
Todo
cristiano utiliza las llaves del reino (Biblia-Nuevo Testamento) cuando
proclaman los mandamientos de Dios, 1Pedro 4.11,
es decir, los cristianos actúan de acuerdo a la voluntad de Dios, hablan
conforme a sus palabras.
EJEMPLO
1. (Colosenses 2:14), anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz. Cuando el apóstol Pablo enseña que no era necesario cumplir con las tradiciones de los judíos ni con los requisitos de la ley mosaica para ser salvo (desatado), estaba enseñando lo que Dios mismo ya había establecido en los cielos.
2. Porque, si perdonan (atado) a otros sus ofensas, también los perdonará (desatado) a ustedes su Padre celestial. (Mateo 6:14) Nuestro Señor Jesús, estaba enseñando lo que su Padre ya había establecido en los cielos. Si no perdona, no será perdonado (atado).
CONCLUSIÓN
Cuando
Nuestro Señor Jesucristo le dijo a Pedro: "Y a ti te daré las llaves del
reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los
cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos"
(Mateo 16:19), le estaba prometiendo al apóstol Pedro que iba a enseñar con la
autoridad o poder de Cristo
¿Cómo?
por la inspiración del Espíritu santo. Por lo tanto, ni Pedro ni los otros
apóstoles tenían autoridad para entregar enseñanzas de ellos mismos, sino que
enseñaban lo que ya estaba establecido en el cielo (Juan 14:26: 16:13).
PRESENTADO POR JOSÉ FERNANDO PAVA ROMERO MIEMBRO Y
PREDICADOR DE LA IGLESIA DE CRISTO EN BARRANCABERMEJA
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